La poderosa pitón africana.

La pitón de Seba o pitón africana de roca (Python sebae) es la mayor serpiente del continente africano. Aunque no es tan grande como su pariente, la pitón reticulada asiática ni como la anaconda, alcanza tallas medias de 5 m con ejemplares que llegan a superar los 6 m, hasta llegar a los 7 m y 110 Kg de peso. Hay dos subespecies (sebae y natalensis), siendo mayores las del Norte de su área de distribución, que comprende buena parte del África subsahariana. Los mayores ejemplares son los de Sierra Leona. Esta especie tiene extremidades vestigiales, es de hábitos terrestres y habita todo tipo de ambientes pero tiene preferencia por zonas próximas al agua.


La pitón de roca africana es una serpiente realmente espectacular, de constitución muy poderosa y robusta, mata a sus presas por constricción. Tiene una estructura muy parecida a la de la pitón reticulada. Es un predador fabuloso que captura frecuentemente grandes presas como monos, jabalíes, antílopes de hasta 60 Kg  e incluso leopardos y cocodrilos. En zonas suburbanas captura grandes ratas, gallinas, perros y cabras. 

Aunque no son muchos, se conocen casos de humanos cazados y devorados por esta especie tan acostumbrada a las grandes presas y con fuerza suficiente para someter a un adulto con facilidad, pero con problemas para ingerirlo, por lo que las personas devoradas suelen ser niños. Un periódico de Uganda informó en 1951 que un niño de 13 años de edad, fue tragado por una pitón que se vio obligada a devolver el cuerpo. En 1973, otro periódico informó que un soldado portugués fue descubierto en el estómago de una serpiente. En 1979 un ejemplar de 4,5 m mató a un niño de 13 años de edad.. En Carlyle, Illinois en el verano de 1999 un niño de 3 años de edad, fue sofocado mientras dormía por un ejemplar escapado de 2,5 m . El fin de semana de Pascua de 2009, Ben Nyaumbe, un agricultor, fue atacado después de pisar una pitón y se arrastró hasta encaramarse a un árbol, logrando escapar después de pedir ayuda con su teléfono móvil. El último caso conocido en que una persona fue devorada ocurrió en Sudáfrica en 2002, siendo la víctima un niño de 10 años de edad.

Algo muy peculiar de esta especie es su reproducción, única en el mundo de las serpientes, ya que la hembra "incuba" los huevos proporcionándoles calor con movimientos espasmódicos de su musculatura.

A continuación algunas fotos de la pitón de Seba devorando un cocodrilo, un antílope, una cabra y un mono.





Unos vídeos de caza de la especie:


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